los dos huesos
El cuento del perro de los dos huesos. Para quien no lo conozca la versión breve podría ser:
Un perro va caminando muy contento porque lleva un jugoso hueso en su hocico.
Al cruzar por un puente mira hacia el agua y ve el reflejo del hueso en el río.
Por supuesto, se le antoja tener dos huesos en lugar de uno.
Abre el hocico para tomar el segundo y el hueso verdadero cae al río y se hunde.
Obviamente el reflejo también desaparece y el perro se queda sin un sólo hueso.
Recuerdo este cuento cuando realizamos un propuesta “grande” para un cliente nuevo y coincide en tiempo con alguna propuesta “chica o cotidiana” de un cliente existente.
Para el proyecto nuevo, siempre existe el deseo de causar una buena impresión, agregar una nueva cuenta, empezar bien de cero, etc. Más aún cuando el nuevo hueso se ve enorme.
No le demos prioridad al reflejo sobre el que ya está con nosotros.
En breve: El cliente existente SIEMPRE va primero. No importa lo jugoso o enorme del nuevo proyecto.
Acerca de esta nota
Estás leyendo: "los dos huesos", una nota en en 7 meses nos reiremos
- publicado:
- 23.07.2007 / 11:09
- temas:
- administración de proyecto, dirección, ventas
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