incondicionalmente

En Ángeles y Demonios, la novela de Dan Brown, (sí, sí, el del Código Da Vinci) un personaje se pregunta el cómo un investigador ateo y que tiene gran desprecio por la iglesia puede ser un cordial y cercano colega de otro científico que es un sacerdote católico y ferviente creyente. La respuesta es que provee el libro es:

“Un genio acepta a otro genio incondicionalmente”.

(Genius accepts genius uncondicionally)

He observado que esta empatía natural de talentos personales existe y se da de manera casi instantánea. Puede sonar algo fuera del área de desarrollo de sistemas pero realmente no lo está:

  • Inteligencia acepta Inteligencia incondicionalmente.
  • Educación acepta Educación incondicionalmente.
  • Cordialidad acepta Cordialidad incondicionalmente.
  • Formalidad acepta Formalidad incondicionalmente.
  • Verdad acepta verdad incondicionalmente.
  • Talento acepta Talento incondicionalmente.
  • Amor al arte acepta Amor al arte incondicionalmente.

y las no tan positivas:

  • Mentira
  • Corrupción
  • Desidia
  • Enojo
  • Pereza

Diría mi abuelita: “Dios los hace y ellos se juntan.”


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