breves | leido en la oficina del Director General a nivel país de una empresa transnacional

Impreso en una hoja tamaño carta y colocado sin más decoro que dos alfileres.

No es una frase de la semana colocada en un corcho público.

Es la única expresión personal en una pared cuyo único otro habitante es un mapa del país con la ubicación de sucursales.

El que nada cambia, nada hace, nada tiene, nada es.


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